El trabajo en grupo genera en el ámbito educativo que el alumno obtenga vivencias, creatividad y recursos. Las interacciones permiten al alumno poder expresar su punto vista y compartirlo con sus compañeros de clases, además de la posibilidad de adquirir conocimientos y destrezas. El Grupo y La Dinámica de Aula: el docente debe preparar al alumno para enfrentarse a la demandas y exigencias de la sociedad a la que van a pertenecer al ser adultos, por ello se les dota de recursos personales y sociales distintos a los actuales. Estos recursos y destrezas son adquiridos por los alumnos dentro del aula, a través del ínter juego recíproco de las relaciones interpersonales y de la interacción constructiva. El trabajo en grupo conlleva a desarrollar un aprendizaje participativo y activo, permite a los participantes del grupo aceptarse mejor a sí mismos y a los demás, aprendiendo a colaborar con los compañeros, miembros de la familia, la comunidad y la sociedad. En la dinámica de grupo existen actores fundamentales: - El Alumno: que desarrolla su creatividad y capacidad de exploración. - El Docente: es el facilitador del proceso de aprendizaje. En cuanto a La Metodología de clase Interactiva constructiva existen muchas modalidades de interacción como: observar, opinar, leer, escribir, dibujar y argumentar, se puede argumentar que durante las dinámicas de grupos existen muchos aspectos que integran lo personal e interpersonal de los participantes. El docente, como ya habíamos mencionado anteriormente, es el facilitador del proceso de aprendizaje y se encarga de mantener las interacciones de grupo, para que así la experiencia resulte un aprendizaje significativo grupal y personal. La tarea primordial de maestro es facilitar al alumno la relación con los miembros del grupo y desarrollar estrategias que involucren las diferencias individuales. En toda interacción de grupo debe considerarse la retroalimentación como una estrategia, el feedback de los participantes permite que cada miembro del grupo puede observar como es percibido por los demás, sin juzgar para así dar apoyo emocional. Debe haber un uso de actividades y ejercicios estructurados que den orientación al docente en el aula para abrir procesos interactivos-constructivos que alcanzar los fines planteados. Todas estas actividades son elaboradas y planificadas por el docente cuidadosamente, con el fin de que cumplan con el objetivo de facilitar la interacción de los niños y el establecimiento de un ambiente de aprendizaje en el aula. Al finalizar estas actividades en grupo, es de suma importancia procesar la experiencia para conocer el impacto que ha tenido sobre los alumnos. Aquí en docente debe dar paso a una discusión en el grupo, a través del planteamiento de preguntas que fomenten a la reflexión y la comunicación de todos los niños sobre las experiencias. El poder compartir las experiencias, adquiridas en determinada actividad con el grupo, incrementa la cohesión y el sentido de identidad personal. También deben existir destrezas de interacción del docente como facilitador-mediador para desempeñar de forma eficiente el trabajo con el grupo y una clara concepción sobre el centro de interés del grupo, combinado con una habilidad de sostener, profundizar y cambiar este foco sin forzar el proceso de grupo. Finalmente, podemos decir, que deben existir estrategias generales para que el educador adquiera la capacidad de interacción y estrategias para facilitar y orientar el aprendizaje individual y grupal de los alumnos.
miércoles, 28 de febrero de 2007
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